Y en este caso me refiero a aquellos grupos musicales que brillaron con fuerza en el pasado y ven cómo ahora, compañeros de su generación se arrastran de nuevo por los escenarios tocando sus antiguas canciones a ritmo de geriátrico. Ellos se preguntan (como hacían los Cranberries justo antes de hacerse famosos): “Si todos los demás lo hacen, ¿por qué no podemos nosotros?“. Entonces los componentes del grupo se llaman, quedan para tomar una cerveza y hablar de un pasado glorioso, empiezan a imaginarse lo que sería revivir aquellos maravillosos años,… y ya la tenemos liada.
Al final se enfundan sus viejos instrumentos, se suben al escenario y vuelven a darlo todo como antaño. Sin embargo hay un problema… ¿Os acordais de ese anuncio de la DGT sobre el acohol al volante: “Ésto es lo que crees que está pasando… Ésto es lo que realmente está pasando“?, pues igual.
Resulta que las antiguas estrellas de la música se vuelven a ver como en sus mejores tiempos, cantando con energía, moviéndose con fuerza, creando una atmósfera de delirio,… Nada más lejos de la realidad.
Desafortunadamente me ha tocado vivir esta tremenda, enorme y descomunal decepción con mi grupo favorito: The Police.
Para los que todavía no lo sepais, el sábado pasado estuvieron en el festival Rock in Rio que se está celebrando en Madrid, para disfrute de muchos y amarga pena para otros pocos: aquellos incondicionales que crecimos emocionándonos con Bring on the night o brincando con Man in a suitcase. Cuánta pena invadión mi ser al ver a los tres ingleses destrozar sus canciones como cualquier otro grupo vulgar.
Nunca me he atrvido a tocar una de sus canciones, a pesar de ser mis favoritas, porque me parecía mancillar el honor de unos temas perfectos. Pero ahora ya podré. Después de ver que sus propios creadores lo han hecho, ya me siento legitimado para hacerlo.
A mediados de los 90 se editó un documental sobre el grupo que incluía una docena de actuaciones en directo intercaladas con entrevistas a los tres integrantes (Stewart Copeland, Andy Summers y Gordon Sumner -Sting-).Es un video que he visionado millones de veces, disfrutando de un grupo que brillaba por encima de todo cuando tocaba en directo. Siempre me decía: “qué lástima no haber nacido unos años antes para poder disfrutar de ese espectáculo“. En un momento del documental le preguntan a todos sobre la posibilidad de juntarse de nuevo y Sting contesta: “Nunca puedes decir nunca jamás, pero nosotros nos retiramos en lo más alto de nuestra carrera y la leyenda está intacta, lo cual es muy importante“. Ole tío!!! qué bonito le quedó y cuánta razón tenía. La leyenda estaba intacta hasta el año pasado que se juntaron y empezaron a derrumbarla en cada uno de los conciertos que han estado dando hasta ahora.
En fin, que nada dura para toda la vida. Me siento traicionado y vejado como si me hubieran puesto los cuernos. Lo más que puedo hacer es volver a ver ese maravilloso documental más veces para vivir en el pasado y olvidar el funesto presente.
Aunque estoy en parte de acuerdo contigo, me parece que eres un poco radical. Hay que ver la parte buena de esto y entenderlo como un auto-homenaje o una oportunidad de verlos recordando lo que fueron.
Krilín
julio 24th, 2008